Mis Aventuras en el Reino de TikTok
En los últimos meses me sumergí en un proyecto colaborativo que realmente me emociona. Mi misión: crear videos cortos para TikTok. Plot twist: nunca antes había hecho contenido para esta plataforma, así que descubrí rápidamente que mi estilo contemplativo y pausado chocaba frontalmente con el ritmo frenético que TikTok demanda. Estas plataformas exprimen cada milisegundo para capturar la atención cada vez más fugaz de las personas.
Después de cuatro videos, aquí están las lecciones importantes que me he llevado (algunas aprendidas de la forma difícil):
1. El ritmo lo es todo (en serio, TODO)
El ritmo es fundamental. No basta con contar una historia interesante—hay que mantener esa historia interesante en cada segundo. Estimular al ojo constantemente es crucial para que el espectador no se escape al próximo video. Por eso, mientras más clips bien grabados tengas, mejor. Incluso en un video corto, si buscas ese ritmo rápido, necesitarás una buena cantidad de material. A veces hasta tendrás que acelerar clips con movimientos lentos para mantener la energía.
2. La eficiencia se aprende (con dolor, pero se aprende)
Para ser eficiente tuve que aceptar una verdad incómoda: necesito hacer las cosas cada vez más rápido. Al principio será el doble de lento—lo sé, suena contradictorio—porque estarás pensando y procesando cuál es el modo más eficiente de trabajar sin hacer de más. Pero ese tiempo invertido en razonar vale la pena.
3. Las rutinas salvan vidas (y tiempo de edición)
La base está en crear rutinas y minimizar acciones innecesarias. Por ejemplo, en mis carpetas de edición creé una carpeta maestra con todas las subcarpetas vacías necesarias para organizar los materiales de un proyecto de video. ¿El truco? Solo tengo que copiarla y pegarla en cada nuevo proyecto. Magia organizacional.
4. Workflow: de la recopilación al montaje
El proceso empieza con recopilar muchos clips relacionados con la temática y guion del video. Para esto, Canva ha sido mi aliado con excelentes resultados.
Después compilamos todos los materiales y creamos un proyecto en Premiere Pro, donde hacemos el montaje base de música, audio y video. Los textos los trabajamos después en After Effects para mantener el flujo de trabajo organizado.
5. No tienes todo el tiempo del mundo (y eso está bien)
Algo muy importante que aprendí: no tener la mentalidad de que tienes tiempo infinito. Hay que ponerse límites y no usar mucho más tiempo del debido en algo que quizás no es tan prioritario como tus proyectos personales. ¿Significa que harás mal trabajo? Para nada. Pero hay que evitar perderse en detalles que pueden saltarse sin comprometer la calidad final.
6. El arte del ritmo musical y transiciones
La idea es captar el ritmo de la canción y mezclar la música según el tiempo establecido. Si es necesario, aplica transiciones de audio para que los cortes no se oigan abruptos. Puede parecer básico, pero yo había olvidado completamente que esto se podía hacer manualmente. A veces las soluciones simples son las mejores.
7. Las voces en off: planifica o sufre
Para las voces en off es crucial asegurarse de que la calidad y velocidad estén previstas desde la preproducción. Que todo esté organizado de antemano para que no se convierta en una tortura para el editor (léase: yo mismo). Sin mucha experiencia en Adobe Audition, esta fue una de las áreas donde más tiempo perdí. Algunas voces debían acelerarse y, para que no sonaran extrañas, era necesario editarlas en este programa especializado.
8. La parte divertida: sincronizar todo
Una vez que la música y la voz en off están unidas, llega la parte entretenida. Colocamos los clips mientras escuchamos la narración, tratando de que los cambios coincidan con el ritmo de la música o que compartan transiciones de movimiento naturales. Simplemente ir probando hasta que el video te convenza y se vea profesional—o al menos trabajado con cariño.
9. After Effects y el juego de los textos
En After Effects hacemos las animaciones de los textos. Aquí puedes usar plantillas o presets de animación que ya tengas guardados. Para ahorrar tiempo, también puedes crear presets personalizados con varios efectos aplicados. Esto ayuda particularmente a no tardarte horas obsesionándote con los detalles de cada texto—cosa que puede pasar totalmente. Mejor evitar esa trampa.
10. Paciencia (pero con propósito)
Recordemos algo importante: cualquier cosa que intentemos emular o diseñar por primera vez nos tomará mucho más tiempo mientras entendemos cómo hacerlo fácil y rápidamente. Es necesario tener paciencia.
Sin embargo, paciencia no significa accionar sin intención o dejarte paralizar. Es importante mantener cierto ritmo al trabajar, especialmente cuando tus herramientas son complicadas. No te quedes atascado eternamente en un solo problema. Si es necesario: respira, investiga y resuelve con paciencia. Ese conocimiento quedará como aprendizaje para el próximo video, y ahí es donde la magia realmente ocurre.
Conclusión: Crear contenido para TikTok es una curva de aprendizaje empinada, pero con cada video se vuelve más natural. La clave está en encontrar el equilibrio entre la eficiencia, la calidad y mantener tu cordura intacta. Y bueno, un poco de humor nunca está de más cuando AE decide crashear justo antes de guardar.
P.S: Feliz Año Nuevo 😄